Roma en 5 días - II

Segundas partes… no siempre son malas

En esta segunda parte de nuestro artículo te contamos nuestro itinerario durante los siguientes días. Como siempre, aquí tienes nuestro mapa de Roma para que podáis descargarlo y llevarlo con vosotros:

Itinerario

Día 3 – Roma Antica

Tercer día. Roma forma ya parte de nuestras vidas. Un trocito de nuestro corazón es suyo para siempre. Y también de nuestros pies, el día de ayer se cobró sus víctimas y hoy nos levantamos con una clara voluntad de utilizar el transporte público… Hoy dedicaremos el día a conocer los vestigios de la antigua Roma:

  • Coliseo Romano. Comenzamos la mañana cogiendo un bus al estadio de todos los estadios, escenario mítico en el que tuvieron lugar centenares de batallas de gladiadores. Decidimos usar la primera de las entradas gratuitas aquí, ya que es una de las más caras y tienen una cola express para acceder con el Roma Pass. Si reservas una visita guiada, entonces aprovecha la entrada gratis en cualquiera de los otros sitios que visites.
  • Después del coliseo fuimos a visitar la colina del Palatino, donde se encuentra la Domus Romana, uno de los mayores complejos de la Roma antigua. Es bueno que lo visites temprano porque no hay mucha sombra, aunque dispone de fuentes cada cierta distancia en las que podrás refrescarte. Un imprescindible del Palatino es el mirador sobre el Foro Romano, desde el que tendrás una hermosa vista del Foro con toda Roma de fondo.
  • Tras disfurtar las vistas anduvimos sobre nuestros pasos para descender hasta el propio Foro Romano, en el que podrás pisar las mismas calles por las que entraban los triunfantes emperadores, aunque no podrás atravesar el Arco de Adriano. Puedes salir por la parte alta hacia Piazza Venezia, pero nosotros decidimos volver al Coliseo y coger un bus de vuelta a Vía del Corso, donde hay multitud de buenos restaurantes en los que reponer fuerzas. Nosotros lo hicimos en Hosteria del Mercato.

 

  • Después de comer, cogimos otro tranvía hasta el barrio del Trastevere, quizás una de las zonas más peculiares y curiosas de Roma, cuyas calles parecen sacadas de una película y solamente recorrerlas sin rumbo es una atracción en sí misma.
  • Santa María in Trastevere, una hermosa iglesia enclavada en el centro del barrio, con algunos de los mejores frescos y mosaicos de Roma. En la Piazza de Sta. María podrás disfrutar de un helado, un café, un refresco,… o podrás emular a los romanos, sentarte en una terraza y tomarte un apperitivo. Nosotros tomamos un Aperol Spritz en el Caffé delle Arance y disfrutamos como locales de las habituales actuaciones espontáneas que suelen tener lugar en la plaza.
  • Mirador de Janículo, una espectacular vista panorámica de Roma, que en el atardecer es particularmente bella, por los colores rojizos y el ángulo de la luz. Nosotros no pudimos subir, porque ya no había bus cuando lo intentamos, así que comprueba el transporte público.

Puedes volver a Trastevere para cenar, o coger el transporte público de vuelta al centro si algún restaurante te apetece por allí. Si vuelves al centro, puedes probar Poldo e Gianna Osteria.

Día 4 – Ruta de las Fuentes, Isola Tiberina, Museos Capitolinos.

El virus romano avanza, empezamos a ver pisos en alquiler… Y con esas nos vemos desayunando y discutiendo con un americano sobre si van a hacer un impeachment a Trump o no, y lo mucho que le gusta Roma. En lo segundo le creemos, claro.

Para este día teníamos planificada una ruta urbana, la ruta de las fuentes:

  • Piazza Colonna. Aquí empieza el recorrido, encontrarás la columna de Marco Aurelio y la residencia del Primer Ministro italiano. 
  • La siguiente parada es la Piazza di Pietra, donde podrás admirar el templo de Adriano – del siglo II -.
  • Piazza de Sant’Ignazio, con la Iglesia di Sant’Ignazio di Loyola como visita recomendable por sus frescos, de los mejores de Roma, entre otras cosas. 
  • La Piazza de la Rotonda también cuenta con una fuente, aunque a veces pasa desapercibida por la presencia del Panteón Romano, cuya visita es casi obligada.

Viaticonsejo – Si sigues en dirección a Piazza Navona encontrarás el Caffè Sant’Eustachio, donde se dice que sirven el mejor café de Roma. Si adoras el café pide un espresso. Si tienes mucho calor, y no eres un purista, prueba con un caffè latte freddo.

  • Piazza Navona, una auténtica maravilla que enfrenta en sus dos extremos a los máximos exponentes del barroco romano, Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini. Date tiempo para admirar esta verdadera obra de arte.
  • Campo de’ Fiore será tu siguiente parada, lugar de residencia para un ruidoso mercado durante el día, donde multitud de puestos te ofrecerán fruta, dulces, pasta y muchas otras viandas. 
  • La última parada en la ruta de las fuentes es la Piazza Farnese, sobre la cual proyecta su sombra el Palacio Farnese.

Viaticonsejo – Prueba una buena pizza o focaccia en el Forno Campo de’ Fiore, a sólo unos pasos de la plaza. También podrás comprar el postre…

 

  • Después de comer seguimos bordeando el río Tíber hasta Isola Tiberina, y cruzamos hacia Trastevere. A estas alturas el calor nos estaba ganando, así que descansamos un rato en el embarcadero del río, mismamente en unas escaleras a la sombra, y es que la sombra valía su frescura en oro. Puedes comprar algo refrescante en Sora Mirella.
  • Museos Capitolinos, unos de los mejores de Roma, donde usamos la segunda entrada gratuita del Roma Pass. El final del recorrido guarda una de las mejores vistas del Foro Romano, desde un balcón de los Museos podrás observarlo en todo su esplendor, especialmente impactante si lo haces coincidir con las últimas horas de apertura. Nosotros estábamos solos en el balcón, con la luz anaranjada del atardecer iluminando el Foro. Un espectáculo.
  • Café en el centro comercial y Fontana di Trevi.

Esta fue la última noche en Roma de nuestro viaje, así que decidimos darnos un pequeño capricho y fuimos a cenar a Osteria Siciliana. Tuvimos suerte, no reservamos y había una única mesa para dos esperándonos, justo al lado de una ventana fantástica. Este escondido restaurante siciliano te dejará un recuerdo imborrable de Roma. Su cocina es sublime, y su decoración te recordará, sutilmente, que estás en el corazón de Italia. Nos atendieron en italiano, sin esfuerzos lingüísticos para el turista, cenamos entre locales y la carta estaba solamente en italiano. Todas estas son señales que quieres ver en Roma, ya que significa que probablemente te encuentras ante un buen restaurante, y no el típico sitio para turistas. Un lugar espectacular, en un ambiente espectacular,  el cierre perfecto para la última noche en Roma (y el cordero asado a la naranja, un manjar).

Día 5 – La retirada.

Todo lo bueno se acaba, dicen. En este caso fue cierto. Día 5 y es hora de marcharse. No sin antes, eso sí, disfrutar al máximo de las últimas horas de nuestro viaje, en las que callejeamos durante varias horas por el centro de la ciudad y tomamos un helado en Venchi. Comimos en la Hostería del Mercato, un restaurante que nos gustó mucho, y está bien situado en el centro.

Viaticonsejo – Si quieres aprovechar tu último día para atiborrarte de helado, prueba Giolitti, Venchi, Dei Gracchi o Fatamorgana. Y nos lo cuentas.

Tu última tarea será la de llegar a tiempo al aeropuerto y asumir que ya no vas a estar en Roma en una horas. Si te pasa como a mí te habrás enamorado de la ciudad y querrás vivir allí.

Esperamos que esta guía te ayude a hacer tuyas las palabras de Julio Caesar: “Vini, vidi, vinci”, y que consideres tu viaje una victoria aplastante y sin contratiempos. Cuéntanos tu experiencia, lo que te ha gustado, y lo que no.

¡Viatisaludos!

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