Roma en 5 días - I

Muy probablemente no te descubrimos nada diciendo que Roma es una ciudad espectacular, llena de atractivos para visitantes de todos los gustos, pero de verdad que lo es. En este artículo te contaremos nuestra experiencia en un viaje de 5 días a la capital italiana, organizado para aprovechar el tiempo al máximo pero sin agobios, buscando la comodidad para poder disfrutar de las maravillas que ofrece la Ciudad Eterna. 

Si esto te interesa, sigue leyendo, esperamos descubrirte una Roma tan apasionante como lo es para nosotros.

Cuándo

Nuestro viaje fue finales de Agosto. Roma es una ciudad muy calurosa en verano, y eso hace que los locales pasen Julio y Agosto fuera de ella. Si no llevas bien las altas temperaturas, prueba a finales de septiembre o principios de octubre, encontrarás vuelos más baratos y un clima más suave.

Transporte

Llegamos en avión. Roma tiene dos aeropuertos, Fumicino o Ciampino. El primero está un poco más lejos, y desde ambos tienes taxi o transporte público al centro. Si llegas en tren, la estación de Termini será tu fin de trayecto. Te recomiendamos tener cuidado con los carteristas en esa zona, vigila siempre tu equipaje.

Alojamiento

Decidimos alojarnos en un hotel en el centro, Hotel Lumiere Piazza di Spagna, situado en un antiguo edificio reformado. Las habiaciones son grandes y cómodas, y en recepción nos atendieron muy bien, en un perfecto español. Nos decidimos por este hotel por su localización, en pleno centro, junto a Via del Corso y Via Condotti, literalmante a dos pasos de la famosa Piazza de Spagna, cuyas escaleras reconocerás instantáneamente. Una localización perfecta, ya que se encuentra en el centro geométrico de Roma, así que todo nos quedaba a una distancia similar (y el desayuno es es muy agradable, se sirve en la azotea del edificio)

Recomendaciones básicas

Rentabiliza tu tiempo y dinero

Una de las cosas más útiles para nosotros fue el Roma Pass.  

Por 38,50€ tendrás accesso durante 3 días a:

  • toda la red de transporte público de Roma. Esto incluye autobuses y metro
  • Entrada gratuíta a dos primeros museos a tu elección. Selecciona los más caros si quieres ahorrar más. Aquí tienes una lista de los precios 
  • Descuentos en todas las demás entradas y visitas
  • Acceso directo a los Museos Capitolinos y Castel Sant’Angelo. Hablaremos de ambos en esta guía.
  • Descuentos en hasta 80 exhibiciones y eventos colaboradores con el Roma pass.
  • Un mapa de Roma.

Estuvimos 5 días, así que, para amortizar al máximo el pass, lo compramos el segundo día a primera hora, de manera que los 3 días completos de nuestro viaje fueran los del pase. Se puede comprar online y recoger en los puntos INFOPOINT de Roma, o comprarla físicamente en cualquiera de ellos. En este mapa puedes ver la localización de todos ellos marcada con una “i”.

 

Preliminares

Antes de ir a Roma quisimos sumergirnos un poco en el ambiente, así que vimos una película y una serie ambientadas allí. A veces estas cosas te hacen sentir que estás ya en ese lugar. También puede ser una manera de que ciertos lugares cobren más relevancia en tu viaje.

La peli elegida fue “A Roma con Amor”, de Woody Allen. Es una película peculiar y divertida, te la recomedamos incluso si no eres un fan de Woody Allen. La serie en cuestión es The Trip to Italy, una gran serie, divertida, hecha con gusto tanto en lo cinematográfico como en la selección de lugares que visitan. Se trata de una viaje gastronómico, donde los dos actores hacen de sí mismos, recorriendo Italia y comiendo en varios restaurantes. Es divertida, es entretenida y no muy larga. Eso sí, la disfrutarás mucho mas en VO. Uno de los restaurantes es en Roma, así que si te apetece siempre puedes reservar mesa.

Otras películas que puedes ver serían “Come, reza, ama” si te gustan las comedias románticas; “La dolce Vita” si te gustan los clásicos; “Angeles y demonios” para los amantes del suspense y acción; y “gladiator” si quieres revivir la antigua Roma en su apogeo. 

¡Come bien, filliño!

Ésto te diría cualquier abuela gallega, así que ya sabes… En Roma podrás probar multitud de platos italianos, además de comida más internacional. Si te alojas por el centro tendrás una amplia viariedad de sitios donde comer, aunque puede que sea dificil encontrar buena comida y a un precio decente. El exceso de turismo tiene sus problemas, y este es uno de ellos…

Muchos hoteles en edificios antiguos ofrecen el desayuno en la planta más alta del edificio, como es el caso del nuestro. Desayuna bien y dedícale tiempo a disfrutar de las vistas. Te proponemos uno de estos desayunos, incluso si lo has contratado en el hotel.

A quién madruga…

…la luz le ayuda. Te recomendamos que madrugues porque verás la ciudad con una luz y un ambiente distintos, que cambiará por completo tu percepción de ella; además aprovecharás las horas más frescas y con menos gente. En este otro post te comentamos cómo planificar tu viaje fotográfico, para saber cómo cuándo se darán las condiciones lumínicas que buscas.

Por si eso fuera poco, disfrutarás de las horas frescas en verano y las calles serán tuyas. Un 3×1 interesante, ¿no?

 

Itinerario

Día 1 – Siamo arrivati

Llegamos a Roma un jueves a mediodía y decidimos coger un taxi al hotel por 55€. Decidimos hacerlo así por llegar antes, más decansados y para poder comer a una hora decente. Si el taxi no te parece buena idea, el transporte público es una buena opción, simplemente ten en cuenta que tardarás algo más.

Una vez alojados, fuimos a comer a un restaurante cercano, Hosteria del Mercato. Un local bien cuidado y con buena cocina, en el que también tienen un pequeño supermecado deli. Comimos aquí varias veces, por tener buenos precios, buena comida y una carta variada.

Por la tarde aprovechamos para descubrir las cercanías del hotel, callejear por el centro y tomarnos un helado en la Gelatería Giolitti – abierta desde el año 1900 -. Esta heladería es un espectáculo, ¡tienen decenas de sabores! Nos atendió una anciana en la entrada, sentada en un pedestal, con una caja registradora antigua; nos preguntó qué queríamos con un gesto y nos dió un papelito con el pedido, tipo recibo de kiosko de los 80. Luego nos tocó pelear con una horda de turistas pegados a la barra para poder pedir, pero el helado merece claramente el esfuerzo. 

Continuamos callejeando helado en mano (¡son enormes!); sacamos las primeras fotos del viaje; ojeamos escaparates y tiendas… esto nos permitió aprovechar la tarde de una manera más relajada, descansar un poco del viaje y empezar a impregnarse del ambiente mágico de la Ciudad Eterna. Créeme, una hora y ¡querrás vivir allí!

Puedes cenar en algún restaurante con terraza, iluminada por los antiguos faroles naranjas que generan un ambiente especial y romántico. Al acabar de cenar dimos una vuelta, ya de noche y con más fresquito, hasta la Piazza de Spagna.

Roma es una ciudad por el día, y otra distinta por la noche, y la Fontana di Trevi cambia radicalmente dependiendo del momento del día en que la visites. Durante la templada noche de verano de Roma, la Fontana está a rebosar, es un lugar extremadamente vivo, donde miles de personas se dan cita para charlar, hacer fotos, beber vino, admirarla, refrescarse… En mi opinión, este el es momento de máximo esplendor de la Fontana di Trevi; disfrútalo con tiempo y paciencia, y no dejes que los silbatos de la policía (intentando que la gente no se meta en la fuente) te estropeen el momento.

Día 2 – Vila Borghese, Castel Sant’Angelo, Ciudad del Vaticano.

06:00. Suena el despertador. El desayuno no empieza hasta las 7, nos levantamos tan temprano para ver la Fontana di Trevi. El frescor de la mañana y la luz más azulada hacen de la fuente el lugar opuesto al de la noche anterior, no hay un alma. Parece que estuvieramos descubriendo un lugar secreto, desconocido al turismo, es una sensación agradable. Eso sí, puede que te encuentres con un@s cuant@s instagrammers haciendo las típicas fotos, pero nadie mas. Estuvimos un rato disfrutando la tranquilidad y belleza de la fuente mientras la plaza se llenaba. Hicimos tantas fotos como quisimos, nos sentamos donde el día anterior era imposible… en definitiva, una experiencia diferente y recomendable. Cuando decidimos marcharnos, volvimos a desayunar y ver el sol alzarse desde la terraza del hotel.

Este sería nuestro itinerario durante el resto del día:

  • Museo Galería Borghese, una auténtica maravilla de edificio, con frescos de Raffaello y esculturas de Bernini. Puedes reservar tu entrada por anticipado aquíVisitar la Galería te llevará entre 1 y 3 horas, dependiendo de cuánto te detengas leyendo, tomando fotos, escuchando la guía, etc. Nostros estuvimos 2 horas y no leímos todo lo que hay disponible. Hay cientos de cosas para ver, así que el tiempo dependerá de ti. Para acceder tendrás que dejar tu mochila/bolso en las taquillas de la entrada, hazlo antes de ponerte en la cola de aceso al museo. Se pueden hacer fotos y video, pero no podrás usar flash, así que asegurate de tenerlo apagado, ¡te caerá una bronca si no lo haces!
  • Mirador de la Piazza del Popolo, desde donde hay una magnífica vista panorámica que abarca toda la ciudad. Desde Piazza del Popolo, cruzamos el puente Regina Margherita hacia la otra orilla del Tíber. Esta zona, a pesar de estar cerca de Castel Sant’Angelo, no es tan turística como otras, por lo que encontrarás cafeterías y restaurantes menos turísticos. En este punto ya llevabamos 6km, así que decidimos hacer una parada en Il Catanese, un café/pastelería con unos dulces deliciosos, buen café y bien de precio. También tenían brioche con helado y granita, aunque no lo probamos. 

 

  • Castel Sant’Angelo, una imponente fortaleza situada frente al Vaticano, y desde la cual se puede observar la cúpula de la basílica y buena parte de Roma, principalmente hacia il Trastevere sobre la curva del río Tíber. La fortaleza se visita íntegramente y, en la parte más elevada, encontrarás un pequeño e interesante museo y una cafetería/restaurante, aunque está pensado para turistas y es bastante caro. 

Viaticurioso – La historia de este monumento es espectacular, data del siglo II y a lo largo de casi dos milenios ha sido mausoleo, castillo, fortaleza Papal… y hasta tiene un túnel del siglo XIII que lo comunica con el Vaticano. La estatua del arcángel Miguel se debe a que el papa Gregorio I tuvo una visión de San Miguel sobre el castillo, y que relacionó con el final de una epidemia de peste.

En la base de Castel Sant’Angelo encontrarás otro infopoint donde podrás comprar el Roma Pass si no lo hiciste ya (y quieres, claro). Si quieres comer por esta zona, nosotros lo hicimos en Il Calabascio. No es el típico restaurante para turistas, la calidad era buena, el precio adecuado y la carta era bastante variada.

  • Ciudad del Vaticano. Seguimos la Via della Conciliazione hasta la Piazza de San Pietro, para visitar la Basílica de San Pedro. Suele haber cola, tener agua a mano es una buena idea si hace calor. También existen códigos de vestimenta para poder acceder a la basílica, faldas o pantalones muy cortos y hombros al aire o escotes están prohibidos. Mucha gente se cubre con un fular o un pareo, es bueno saberlo por adelantado para no hacer la cola en vano y no poder entrar.

Dentro de la basílica hay multitud obras de arte (cuadros, esculturas, vasijas entre otros) y detalles arquitectónicos. Los tendrás en cualquier dirección en la que mires. Una de las más famosas es la Piedad de Michelangelo

Viaticurioso – En el suelo de la nave mayor se indica el tamaño de otras catedrales católicas del mundo, ninguna de las cuales puede ser superior que la Basílica de San Pedro. Por ejemplo, el templo del Valle de los Caídos no está consagrado en su totalidad, precisamente para evitar ser mayor que esta Basílica

Tómate tu tiempo para visitar aquellas zonas que te interesen más, ya que habrá mucha gente y, si te atreves, puedes incluso subir hasta lo más alto de la cúpula a través de un pasadizo que la bordea. Si eso no es para tí, podrás tomar un ascensor hasta la base de la cúpula – estas dos visitas se pagan aparte. Otra zona que se puede visitar, menos frecuentada, es la Cripta Papal donde se conservan los restos de los anteriores Papas.

Tras la visita a la Basílica, nos tomamos un helado en la Gelatería Old Bridge, tienen sabores poco habituales y el helado es de buena calidad. Hay varias cafeterías en los alrededores, así que después del helado nos sentamos a tomar un café y descansar un rato.

  • Museos Vaticanos. Lo dejamos para el final del día porque hay una entrada – se puede reservar – a última hora de la tarde, mientras anochece. Al visitar los museos a esta hora, pudimos ver como el sol iba desaparaciendo a través de las múltiples ventanas del edificio. Los jardines se iluminan, las construcciones y edificios cambian a un tono anaranjado a la luz de las farolas, la cúpula de la Basílica se ilumina por completo, y el propio interior del edificio cambia de iluminación hasta crearse un ambiente totalmente distinto al diurno. Además, a medida que llegaba la noche, fue refrescando después de todo el día de calor abrasante. Si te apetece, podrás visitar los jardines también, aunque nosotros no lo hicimos en esta ocasion. Si quieres reservar tus entradas, y ver si hay alguna entrada especial que pueda interesarte, puedes hacerlo aquí.
  • Capella Sistina. Hacia el final del recorrido de los museos vaticanos, se llega a la capella Sistina. Esta obra maestra de Michelangelo – y no, no se quedó ciego mientras pintaba tumbado – es, sin duda alguna, una de las maravillas artísticas de todo el Vaticano, y también un enclave importante del Catolicismo, donde tiene lugar la reunión de cardenales y elección de cada nuevo Papa. 

Viaticurioso – Impresionantes frescos pueblan las paredes y techos de esta sala, siendo los más famosos los que decoran la bóveda de la capilla (1512) y el del Juicio final, situado en la pared del altar mayor y que empezó a pintar 25 años más tarde, finalizándolo en 1541. Anteriormente, este muro estaba decorado con frescos de Perugino, que Michelangelo descartó para realizar su obra decorando el mural en su totalidad. Esta decisión le acarreó duras críticas en su momento. Es sabido, además, que Michelangelo pintó sus frescos con gran cantidad de desnudos, lo cual fue un escándalo en la época, y el maestro de ceremonias (Biaggio de Cesena) obligó a cubrir con vestimentas las figuras al desnudo para enfado del artista. Michelangelo se vengó de él en la parte inferior derecha del fresco, donde representó al rey del infierno (Minos) desnudo, con orejas de burro, una serpiente rodeándole el cuerpo y la cara de Biaggio de Cesena. Se cuenta que éste, al verse humillado de esa manera, recurrió al Papa para que ordenase la eliminación de su imagen. Sin embargo el Papa le contestó que si estuviese en el purgatorio podría hacer algo, pero estando ya en el infierno no había nada que pudiese hacer. Un cachondo el Papa.

Entre otras cosas, también se puede observar la chimenea con la que se anuncia el resultado de cada votación papal, para lo cual usan sustancias que tiñen el humo de blanco o de negro según el resultado. La cantidad de detalles es abrumadora, por lo que es recomendable leer de antemano sobre ella, o realizar una visita guiada. Lamentablemente, no te permitirán sacar fotos dentro de la capilla Sixtina, y habrá varios guardas cuya única misión es precisamente impedirlo y llamarte la atención si lo haces… Si apuras tu visita al máximo y esperas hasta el último momento, puede que consigas visitar la capilla con menos gente en ella, el resto del día está hasta la bandera.

Y aquí se acabó nuestro día. Despues de varias horas en el Vaticano, cogimos el primer bus del día y volvimos al hotel. Decidimos cenar en la habitación, porque fue un día largo y cansado.

Viaticonsejo – En retrospectiva, cambiaríamos una cosa de este día. En total anduvimos más de 15km bajo un sol de justicia, por lo que te recomendamos que cojas el transporte público para los desplazamientos entre zonas -te permitirá ahorrarte kilómetros en los pies, y con el Roma Pass te será gratuito -. De esta manera podrás llegar más fresco al Vaticano y dedicarle un poco más de tiempo que nosotros, quizás visitar los jardines también. 

Viaticonsejo – Si planeas caminar tanto como nosotros, o tus pies sufren en calles empedradas, cómprate unas máscaras hidratantes para pies. Te aseguro que la agradecerás después de un día de tantos kilómetros. Nosotros lo hicimos en un Sephora de Via del Corso. Gloria bendita después de una caminata así por calles adoquinadas.

Deja una respuesta

Cerrar menú